California, comienzos de los años 60. Lunes o jueves, julio, marzo, octubre, de cualquier forma un día laborable. Puntualmente a las 11.45 horas una onda de estudiantes en su mayoría felices se derrama sobre el campus bañado del sol de Berkley. Nadie se imagina que en este momento una de las aulas climatizadas y oscurecidas se vuelve escena de un acontecimiento estrafalario que si bien no llegará al gran público, sí recibirá cierta fama dentro de limitados círculos literarios y hoy en día es considerado el comienzo del hilo rojo, tramado por tantos, por todos los que se consideran llamados y escogidos. Hay, hubo dos, tres, tal vez hasta cinco testimonios. La protagonista: una estudiante sensible, delicada, aspirante a un título en literatura hispanoamericana, en medio de una fuerte experiencia intelectual y con ello llevada al borde de su resistencia psíquica. Probablemente con mal circulación en la cara, las rodillas flojas, la intención firme, se acerca al docente benevolente y le pide, con voz vacilante entre temblando y vibrando, quitar a Onetti del plan de estudios. Razón: "Onetti nos destroza."
––
Clasificar un texto de "novela" o "relato" es, tambien en el caso de Juan Carlos Onetti, un juego de editores y académicos. Para el lector en busca de información u orientación, los indicios usuales del género – el sustantivo en la tapa del libro o la cantidad de páginas – resultan tramposos: Hay cuentos (p.e. Jacob y el otro) más largos que novelas (p.e. El pozo). Y hay obras que han sido publicadas con ambas etiquetas (p.e. La muerte y la niña). Y no olvidarse de la "novela corta" y del "cuento largo"... Por lo cual nos hemos decidido organizar nuestro indice de obras con criterios distintos, tal vez menos dudosos, también irrelevantes, aburridos para algunos, interesantes por otros...